
La hepatitis B es una infección causada por el virus de la hepatitis B (VHB) que afecta al hígado. Puede desaparecer espontáneamente después de una infección aguda o convertirse en crónica y aumentar con el tiempo el riesgo de cirrosis, insuficiencia hepática y cáncer de hígado.
Una de las características importantes de la hepatitis B es que muchas personas no presentan síntomas y pueden desconocer que están infectadas.
Por eso, ante una posible exposición, antecedentes de riesgo o embarazo, los análisis de sangre son fundamentales para saber si existe infección, inmunidad por vacunación o una infección pasada.
¿Qué es la hepatitis B?
La hepatitis B es una infección viral que produce inflamación del hígado.
Puede presentarse de dos formas principales:
- Hepatitis B aguda: infección reciente que dura menos de seis meses.
- Hepatitis B crónica: el virus permanece en el organismo durante seis meses o más.
En los adultos inmunocompetentes, la mayoría de las infecciones agudas se resuelven espontáneamente.
El riesgo de que la infección se vuelva crónica es considerablemente mayor cuando el contagio se produce al nacer o durante los primeros años de vida.
¿Cómo se contagia la hepatitis B?
El virus se transmite cuando sangre, semen u otros fluidos corporales infectados ingresan al organismo de otra persona.
Las principales vías son:
- relaciones sexuales sin protección con una persona infectada;
- compartir agujas o jeringas;
- de madre a hijo durante el parto;
- pinchazos accidentales con agujas contaminadas;
- tatuajes o piercings realizados con instrumental contaminado;
- compartir máquinas de afeitar, cepillos de dientes u objetos que puedan contener pequeñas cantidades de sangre;
- procedimientos realizados con instrumental que no haya sido esterilizado correctamente.
La transmisión mediante transfusiones de sangre es actualmente mucho menos frecuente en los países donde las donaciones se analizan sistemáticamente.
¿La hepatitis B se contagia por saliva, besos o compartir comida?
No se transmite por el contacto cotidiano.
La hepatitis B no suele contagiarse por:
- abrazar;
- dar la mano;
- toser o estornudar;
- compartir platos o cubiertos;
- comer alimentos preparados por una persona infectada.
Aunque el virus puede detectarse en algunos fluidos corporales, la saliva no constituye una vía habitual de transmisión en actividades cotidianas como besar.
¿Cuáles son los primeros síntomas de hepatitis B?
Muchas personas no presentan ningún síntoma.
Cuando aparecen, pueden incluir:
- cansancio;
- fiebre;
- pérdida del apetito;
- náuseas o vómitos;
- dolor abdominal;
- dolores articulares;
- orina oscura;
- heces más claras de lo habitual;
- piel u ojos amarillos.
La coloración amarilla de piel o conjuntivas se denomina ictericia. Puedes consultar también las diferentes causas de ojos amarillos.
¿Cuánto tarda en aparecer la hepatitis B después del contagio?
El período de incubación es prolongado.
Los síntomas, cuando aparecen, pueden comenzar aproximadamente entre uno y seis meses después de la exposición.
Esto significa que no presentar molestias pocas semanas después de una relación sexual u otra exposición no permite descartar la infección.
Además, muchas personas infectadas nunca desarrollan síntomas reconocibles.
¿Cómo saber si tengo hepatitis B?
La única forma fiable de confirmarlo es mediante análisis de sangre.
Una evaluación completa puede incluir tres marcadores especialmente importantes:
- HBsAg: antígeno de superficie de hepatitis B.
- anti-HBs: anticuerpos contra el antígeno de superficie.
- anti-HBc total: anticuerpos contra el antígeno central del virus.
La combinación de estos resultados permite diferenciar situaciones como:
- infección actual;
- infección pasada;
- inmunidad por vacunación;
- susceptibilidad a la infección.
Dependiendo del resultado, pueden solicitarse otros estudios como anti-HBc IgM, HBeAg y ADN del virus de hepatitis B.
¿Qué significa HBsAg positivo?
El HBsAg es una proteína presente en la superficie del virus.
Un resultado positivo puede indicar una infección actual por hepatitis B.
Si permanece positivo durante al menos seis meses, puede ser compatible con una infección crónica.
El resultado debe interpretarse junto con los demás marcadores y, cuando corresponde, la carga viral.
¿Qué significa anti-HBs positivo?
Los anticuerpos anti-HBs indican inmunidad frente al virus.
Pueden aparecer porque:
- la persona fue vacunada;
- tuvo una infección previa y logró eliminarla.
Para distinguir ambas situaciones se interpreta también el anti-HBc.
¿Qué análisis indican si el hígado está afectado?
Además de las pruebas específicas del virus, pueden solicitarse estudios para conocer el estado del hígado, entre ellos:
- ALT o TGP;
- AST o TGO;
- bilirrubina;
- albúmina;
- otras pruebas de función hepática.
Puedes consultar más información en análisis de sangre para evaluar el hígado.
Hepatitis B aguda: ¿se cura?
En la mayoría de los adultos sanos, el sistema inmunológico consigue eliminar el virus después de una infección aguda.
Por eso puede decirse que muchas infecciones agudas se resuelven espontáneamente.
En esta etapa el tratamiento suele centrarse en:
- control de síntomas;
- hidratación;
- alimentación adecuada;
- seguimiento de la función hepática.
No existe un antiviral que deba administrarse rutinariamente a todas las personas con hepatitis B aguda.
Los casos graves pueden requerir hospitalización.
¿Qué es la hepatitis B crónica?
Se habla de hepatitis B crónica cuando la infección persiste durante seis meses o más.
Una persona puede tener hepatitis B crónica durante años sin síntomas.
Sin embargo, la inflamación persistente puede producir progresivamente:
- fibrosis hepática;
- cirrosis;
- insuficiencia hepática;
- cáncer de hígado.
No todas las personas con infección crónica desarrollan estas complicaciones.
El riesgo depende de factores como actividad viral, edad, enfermedad hepática existente y otras condiciones médicas.
¿La hepatitis B crónica tiene cura?
Los tratamientos actuales pueden controlar eficazmente la replicación del virus y reducir el riesgo de complicaciones, aunque no siempre consiguen eliminar completamente la infección.
El objetivo principal es mantener el virus suprimido y proteger el hígado.
En algunas personas puede producirse una pérdida del HBsAg, considerada una respuesta especialmente favorable, pero no ocurre en todos los pacientes.
¿Cómo se trata la hepatitis B crónica?
No todas las personas con hepatitis B crónica necesitan comenzar medicamentos inmediatamente.
El especialista puede valorar:
- cantidad de virus en sangre;
- ALT/TGP;
- grado de fibrosis;
- edad;
- antecedentes familiares;
- otras enfermedades.
Cuando está indicado, pueden utilizarse antivirales capaces de disminuir la replicación viral.
Entre los fármacos utilizados se encuentran medicamentos como tenofovir o entecavir, dependiendo del caso.
El seguimiento puede mantenerse durante años.
¿Existe vacuna contra la hepatitis B?
Sí.
La vacuna contra la hepatitis B es una de las medidas más eficaces para prevenir la infección.
Forma parte de los programas de vacunación de numerosos países y puede administrarse también a adultos que no estén inmunizados.
La vacunación es especialmente importante para personas con mayor riesgo de exposición.
¿Qué hacer después de una posible exposición?
Si hubo una exposición reciente a sangre potencialmente infectada, una relación sexual de riesgo u otra situación relevante, conviene consultar lo antes posible.
Dependiendo de:
- estado de vacunación;
- nivel de inmunidad;
- tipo de exposición;
- situación de la persona fuente;
puede estar indicada vacunación y, en determinadas circunstancias, inmunoglobulina específica contra hepatitis B.
No conviene esperar a que aparezcan síntomas.
Hepatitis B durante el embarazo
La infección puede transmitirse de madre a hijo alrededor del momento del parto.
Por eso el cribado durante el embarazo es importante.
Cuando la madre tiene hepatitis B, existen medidas muy eficaces para reducir el riesgo de transmisión al recién nacido.
El bebé puede necesitar vacuna contra hepatitis B y, según el caso, inmunoglobulina específica poco después del nacimiento.
¿Qué debe evitar una persona con hepatitis B?
Conviene evitar factores que puedan aumentar el daño hepático.
Entre ellos:
- consumo excesivo de alcohol;
- medicamentos o suplementos potencialmente hepatotóxicos sin indicación;
- remedios herbales de composición desconocida.
Puedes consultar también medicamentos que pueden dañar el hígado.
¿Puede una persona con hepatitis B tener relaciones sexuales?
Sí, pero si la pareja no tiene inmunidad debe tomarse en cuenta el riesgo de transmisión.
La vacunación de la pareja es una de las medidas preventivas más importantes.
Hasta confirmar inmunidad, el uso de preservativo ayuda a reducir el riesgo.
Preguntas frecuentes sobre hepatitis B
¿La hepatitis B se cura sola?
En la mayoría de los adultos inmunocompetentes con infección aguda, el sistema inmunológico consigue eliminar el virus. Cuando se vuelve crónica, el manejo es diferente.
¿Cómo saber si la hepatitis B es aguda o crónica?
La persistencia del HBsAg durante seis meses o más es uno de los criterios utilizados para identificar infección crónica.
¿Puedo tener hepatitis B sin síntomas?
Sí. Muchas personas no presentan síntomas, tanto durante algunas infecciones agudas como durante la fase crónica.
¿Qué examen detecta hepatitis B?
Se utilizan análisis de sangre. HBsAg, anti-HBs y anti-HBc total son marcadores fundamentales para conocer el estado frente al virus.
¿La hepatitis B se contagia por sexo?
Sí. El contacto sexual con una persona infectada es una de las vías de transmisión.
¿La hepatitis B se contagia por un beso?
El beso no se considera una vía habitual de transmisión. El virus se transmite fundamentalmente por sangre, semen y determinados fluidos corporales.
¿Una persona vacunada puede contagiarse?
Las personas que desarrollan una respuesta adecuada a la vacunación están protegidas frente a la infección. En determinadas situaciones pueden solicitarse anticuerpos anti-HBs para verificar inmunidad.
¿La hepatitis B puede causar cáncer?
La infección crónica aumenta el riesgo de carcinoma hepatocelular, especialmente cuando existe daño hepático avanzado u otros factores de riesgo.
Resumiendo
La hepatitis B es una infección del hígado producida por el virus VHB y puede transmitirse por sangre, relaciones sexuales y de madre a hijo durante el parto.
Muchas personas no presentan síntomas, por lo que los análisis de sangre son esenciales para detectarla.
En la mayoría de los adultos, la infección aguda se resuelve espontáneamente. Cuando persiste durante seis meses o más se considera crónica y puede aumentar el riesgo de cirrosis y cáncer de hígado.
Existen medicamentos capaces de controlar la hepatitis B crónica y reducir considerablemente sus complicaciones.
Además, existe una vacuna altamente eficaz para prevenir la infección.
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