
Los relajantes musculares son medicamentos utilizados para tratar determinados espasmos, contracturas y problemas relacionados con un aumento del tono muscular. La somnolencia, los mareos y la disminución de los reflejos se encuentran entre sus efectos secundarios más conocidos, aunque los riesgos cambian considerablemente según el medicamento. Algunos relajantes musculares también pueden interactuar peligrosamente con alcohol, opioides, sedantes y otros fármacos que deprimen el sistema nervioso central.
El término relajante muscular engloba medicamentos diferentes. Por ello, no todos sirven para los mismos problemas ni producen exactamente los mismos efectos.
Algunos se utilizan durante períodos cortos para espasmos musculares relacionados con dolor de espalda o cuello, mientras que otros se emplean para tratar la espasticidad asociada a determinadas enfermedades neurológicas.
También existen medicamentos que, aunque popularmente se consideran relajantes musculares, tienen mecanismos y usos diferentes.
¿Qué son los relajantes musculares?
Los relajantes musculares son un grupo de medicamentos capaces de disminuir determinados espasmos, contracciones involuntarias o aumento excesivo del tono muscular.
Muchos de los utilizados para espasmos musculoesqueléticos ejercen buena parte de su acción sobre el sistema nervioso central, en lugar de actuar directamente sobre la fibra muscular.
Entre los medicamentos que pueden incluirse dentro de este amplio grupo se encuentran:
- Ciclobenzaprina.
- Tizanidina.
- Baclofeno.
- Metocarbamol.
- Carisoprodol.
Dependiendo del país existen otros principios activos disponibles.
No son medicamentos intercambiables. Por ejemplo, el baclofeno y la tizanidina tienen un papel importante en determinados tipos de espasticidad, mientras que otros medicamentos se utilizan principalmente durante períodos breves para espasmos musculoesqueléticos.
¿Para qué sirven los relajantes musculares?
Dependiendo del medicamento, pueden utilizarse para problemas diferentes.
En los trastornos musculoesqueléticos pueden prescribirse temporalmente cuando existe un espasmo muscular doloroso asociado, por ejemplo, con determinados episodios de dolor de espalda o cuello.
Otros se utilizan para controlar la espasticidad, que es un aumento anormal del tono muscular relacionado con trastornos del sistema nervioso.
Es importante distinguir ambas situaciones.
Además, un relajante muscular puede disminuir temporalmente el espasmo o las molestias, pero no necesariamente soluciona la causa del dolor.
Efectos secundarios de los relajantes musculares
Los efectos dependen del principio activo y de la dosis utilizada.
Entre los más frecuentes en varios de estos medicamentos se encuentran:
- Somnolencia: puede reducir la capacidad para conducir o realizar tareas que requieren atención.
- Mareos: pueden aparecer especialmente al comenzar el tratamiento o aumentar la dosis.
- Cansancio o debilidad: algunos pacientes experimentan una sensación marcada de fatiga.
- Disminución de los reflejos: puede acompañar al efecto sedante.
- Visión borrosa: puede presentarse con determinados medicamentos.
- Sequedad de boca: es especialmente característica de algunos principios activos.
- Náuseas y molestias digestivas: pueden aparecer durante el tratamiento.
- Dolor de cabeza: se encuentra descrito con algunos relajantes musculares.
No significa que todas las personas vayan a experimentar estos síntomas ni que todos los medicamentos presenten el mismo perfil de efectos adversos.
¿Los relajantes musculares dan sueño?
Sí, la somnolencia es uno de los efectos secundarios más importantes de varios relajantes musculares.
Puede acompañarse de mareos, lentitud y menor capacidad de reacción.
El problema adquiere especial importancia al conducir. Una persona puede considerar que solamente está «un poco cansada» y, sin embargo, tener sus reflejos y capacidad de concentración afectados.
Al comenzar un relajante muscular conviene conocer primero cómo afecta individualmente y seguir las advertencias específicas del medicamento sobre conducción y utilización de maquinaria.
Relajantes musculares y alcohol: una combinación que debe evitarse
El alcohol puede potenciar la somnolencia y otros efectos depresores sobre el sistema nervioso central producidos por muchos relajantes musculares.
La combinación puede aumentar:
- Somnolencia.
- Mareos.
- Problemas de coordinación.
- Caídas y accidentes.
- Alteración del estado de conciencia.
En combinaciones de alto riesgo también puede aumentar la depresión respiratoria.
Por ello, no debe asumirse que es seguro beber alcohol simplemente porque el relajante muscular fue recetado.
¿Qué medicamentos no deben mezclarse con relajantes musculares?
Las interacciones dependen del fármaco utilizado, pero debe prestarse especial atención a otros medicamentos que también producen sedación.
Entre ellos pueden encontrarse:
- Opioides.
- Benzodiacepinas.
- Medicamentos para dormir.
- Algunos antihistamínicos sedantes.
- Determinados medicamentos psiquiátricos.
- Otros fármacos que deprimen el sistema nervioso central.
Combinar varios medicamentos sedantes puede aumentar considerablemente la somnolencia y, en determinadas situaciones, provocar problemas respiratorios.
Además, existen interacciones específicas de cada relajante muscular. Por ello, es importante revisar todos los medicamentos y suplementos utilizados antes de iniciar el tratamiento.
Puedes consultar más información general sobre efectos secundarios de medicamentos.
¿Cuántos días se puede tomar un relajante muscular?
No existe una duración universal aplicable a todos.
Para determinados espasmos musculoesqueléticos agudos, algunos relajantes se utilizan durante períodos relativamente cortos porque el beneficio del tratamiento prolongado puede ser limitado y los efectos adversos aumentan su inconveniencia.
Sin embargo, medicamentos utilizados para tratar espasticidad neurológica pueden requerir tratamientos mucho más prolongados bajo seguimiento médico.
Por ello, no es correcto establecer que todos los relajantes musculares deban utilizarse como máximo durante 7 días.
La duración depende del medicamento, el diagnóstico y la respuesta del paciente.
¿Los relajantes musculares causan dependencia?
Algunos pueden presentar riesgo de abuso, dependencia o síntomas relacionados con la suspensión, pero esto tampoco ocurre de la misma forma con todos.
El carisoprodol, por ejemplo, tiene potencial de abuso y dependencia.
Otros medicamentos, como el baclofeno, pueden ocasionar síntomas importantes si se suspenden bruscamente después de determinados tratamientos.
Por esta razón, no debe interrumpirse abruptamente un relajante muscular de uso habitual sin comprobar primero cómo debe suspenderse ese medicamento concreto.
Precauciones importantes
Antes de tomar un relajante muscular conviene informar al profesional sobre enfermedades existentes y otros tratamientos.
Puede requerirse especial precaución en personas con:
- Enfermedad renal.
- Enfermedad hepática.
- Problemas respiratorios.
- Antecedentes de caídas.
- Tratamientos con múltiples medicamentos sedantes.
- Consumo habitual de alcohol.
Las personas mayores pueden ser especialmente susceptibles a la somnolencia, confusión y caídas producidas por algunos de estos medicamentos.
Relajantes musculares durante el embarazo
No puede afirmarse que todos sean seguros o que todos estén contraindicados durante el embarazo.
La información disponible y el riesgo potencial varían entre principios activos.
Una mujer embarazada, que sospecha estarlo o que está buscando un embarazo debería consultar antes de utilizar estos medicamentos, incluso cuando ya los haya tomado anteriormente.
Lo mismo se aplica durante la lactancia.
¿Sirven para la fibromialgia?
La fibromialgia no es simplemente una contractura muscular y, por lo tanto, los relajantes musculares convencionales no constituyen una solución general para la enfermedad.
Algunos medicamentos con propiedades relacionadas pueden utilizarse en pacientes seleccionados para determinados síntomas, pero el tratamiento de la fibromialgia requiere un enfoque más amplio.
No es recomendable automedicarse con un relajante muscular simplemente porque existe dolor generalizado.
Leer también: Dolor en todo el cuerpo: Fibromialgia
¿Qué hacer si aparece un efecto secundario?
Una somnolencia o mareo leves deben comentarse si resultan intensos, persistentes o interfieren con las actividades cotidianas.
No todos los efectos secundarios requieren suspender inmediatamente el medicamento y algunos relajantes musculares tampoco deben retirarse bruscamente.
Sin embargo, síntomas graves requieren atención médica.
Entre las señales de alarma se encuentran:
- Dificultad para respirar.
- Desmayo o pérdida de conciencia.
- Confusión intensa.
- Debilidad extrema.
- Reacción alérgica con hinchazón de cara, labios o lengua.
- Somnolencia tan intensa que resulte difícil mantenerse despierto.
El riesgo es especialmente preocupante cuando se han combinado relajantes musculares con alcohol, opioides u otros sedantes.
¿Existen alternativas para el dolor muscular?
Depende de la causa.
No todos los dolores musculares necesitan un relajante. En determinadas molestias pueden ser útiles medidas como actividad adaptada, estiramientos, aplicación de frío o calor y fisioterapia.
Algunas personas también recurren a tratamientos complementarios. Puedes consultar remedios naturales para el dolor muscular, teniendo en cuenta que un producto natural tampoco está libre de efectos secundarios o interacciones.
Un dolor intenso, recurrente o acompañado de pérdida de fuerza, fiebre, traumatismo u otros síntomas necesita una valoración de su causa.
Preguntas frecuentes sobre relajantes musculares
¿Cuál es el efecto secundario más frecuente de un relajante muscular?
Depende del medicamento, pero la somnolencia, los mareos y el cansancio son efectos frecuentes con varios relajantes musculares de acción central.
¿Puedo conducir después de tomar un relajante muscular?
Algunos pueden disminuir considerablemente la atención y los reflejos. Deben seguirse las advertencias específicas del medicamento y evitar conducir cuando produzca somnolencia, mareos o alteración de la capacidad de reacción.
¿Puedo tomar un relajante muscular para dormir?
Que produzca sueño como efecto secundario no significa que sea un medicamento indicado para tratar el insomnio. Utilizarlo únicamente para dormir puede exponer innecesariamente a efectos adversos e interacciones.
¿Se puede tomar un relajante muscular con ibuprofeno?
Existen tratamientos que combinan un relajante muscular con un analgésico o antiinflamatorio, pero la seguridad depende del principio activo, antecedentes médicos y otros medicamentos utilizados. No todas las combinaciones son apropiadas para todas las personas.
¿Qué pasa si tomo demasiado relajante muscular?
Una sobredosis puede ser peligrosa. Dependiendo del medicamento puede causar somnolencia extrema, alteraciones neurológicas, problemas cardiovasculares, pérdida de conciencia u otras complicaciones. Una sobredosis sospechada requiere asesoramiento toxicológico o atención médica urgente.
¿Los relajantes musculares realmente quitan el dolor?
Pueden reducir determinadas molestias relacionadas con espasmos musculares, pero no son analgésicos universales ni solucionan todas las causas de dolor muscular.
Resumiendo
Los relajantes musculares pueden ser útiles para determinados espasmos y trastornos caracterizados por un aumento del tono muscular, pero sus efectos y riesgos dependen considerablemente del principio activo.
Somnolencia, mareos, cansancio y disminución de los reflejos se encuentran entre los efectos adversos más conocidos de varios de estos medicamentos.
Una de las principales precauciones consiste en evitar combinaciones peligrosas con alcohol y otros medicamentos sedantes. Tampoco existe una regla universal sobre cuántos días pueden tomarse ni todos deben suspenderse bruscamente.
Cuando el relajante muscular ha sido indicado por un profesional, conviene respetar la dosis y duración establecidas y consultar ante efectos secundarios importantes en lugar de modificar el tratamiento por cuenta propia.
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